Yoga Sarvagansana
Cómo realizar la postura de Sarvangasana o Postura de todo el cuerpo
- Extendido boca arriba, en el suelo. Los brazos junto al cuerpo y las palmas de las manos en el piso. Inspire. Levante poco a poco las piernas del suelo hasta que formen un ángulo recto con el tronco.
- Apoyándose ahora más firmemente con las manos en el suelo eleve poco a poco el tronco, conservando más o menos el mismo ángulo recto formado por las piernas y el tronco, hasta que los pies sobrepasen la línea de la cabeza.
- Apóyese ahora con los codos y, doblando los antebrazos, aplique las manos a las costillas, en la espalda, para sostener el equilibrio.
- Acto seguido eleve por completo el tronco y también las piernas, de modo que queden en perfecta línea recta, vertical sobre el suelo y formando ángulo recto con la cabeza.
- En este momento deberá rectificar la posición de las manos, acercándolas a los omóplatos para facilitar el mejor mantenimiento del equilibrio. Procure que todo el cuerpo y las piernas estén realmente en posición vertical.
- Una vez lograda la posición correcta, relaje todos los múscuos que le sea posible, sin perjudicar el mantenimiento del asana.
- Para deshacer la postura, proceda exactamente en sentido inverso.
Observaciones:
Este ejercicio debe hacerse una sola vez. Su duración será los primeros días de 30 segundos, y puede ir aumentándose hasta que a los dos o tres meses se consiga estar, sin que experimente fatiga alguna, doce minutos.
Efectos:
Mejora la circulación de las piernas; alivia el trabajo normal de corazón; estimula la glándula tiroides. Facilita el dominio del impulso sexual por absorción de la secreción intersticial. Aumenta la vivacidad intelectual, afectiva y motora.
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