Consejos para la seguridad en el agua

Al practicar la natación, debemos tener en cuenta la seguridad en el agua, siguiendo estas sencillas indicaciones:

  • No ponerse a nadar justo después de haber comido. Es mejor esperar por lo menos una hora. Para favorecer la digestión, fluye mucha más sangre al estómago e intestinos y el cerebro recibe, temporalmente, un riego sanguíneo más deficiente, lo que podría provocar mareos, agarrotamiento de los músculos o transtornos cardíacos. Hay que ser cuidadosos con este punto.
  • Refréscarse con una ducha antes de empezar a nadar. O bien meterse en el agua poco a poco para aclimatar el cuerpo a la temperatura del agua progresivamente. El frío contrae los vasos sanguíneos y el corazón tiene que trabajar más. Si la sobrecarga es demasiado repentina puede suceder que, en determinadas circunstancias, el corazón no reciba suficiente oxígeno, apareciendo como consecuencia dolencias cardíacas.
  • Si el agua está a menos de veinte grados es major hacer un corto entrenamiento de natación, pues si no, el cuerpo se enfría demasiado y pueden sobrevenir enfriamientos musculares.
  • Si se tienen lesiones en el tímpano hay que proteger los oídos contra el agua: utiliza un tapón de algodón impregnado en aceite. De lo contraro se corre el riesgo de sufrir transtronos de equilibrio.
  • Si se va a nadar en agua muy clorada habrá que ponerse unas gafas de baño, para evitar el enrojecimiento de los ojos,que pueden verse afectados por una conjuntivitis.