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Los alimentos que configuran la Dieta Mediterránea clásica son: el aceite de oliva, los cereales, las verduras, hortalizas y frutas, las leguminosas y frutos secos, los lácteos, el pescado, algunas carnes y las bebidas fermentadas como la cerveza y el vino.
En toda la geografía espalola existen frutas, hortalizas y verduras autóctonas de la zona y todas ellas nos aportan nutrientes esenciales para la vida.

Es curioso saber que el concepto de Dieta Mediterránea no surgío de los países que bordean el mar Mediterráneo, sono que comenzó a denominarse así en los años 50 cuando un equipo de investigación estadounidense comenzó a utilizar este término en relación directa entre dieta y salud.

La Dieta mediterránea es fruto de la influencia que nos han dejado los pueblos que habitaron la cuenca mediterránea: egipcios, iberos, griegos, romanos, fenicios, árabes y cartagineses, quienes ingerían alimentos y bebidas fermentadas combinados y preparados de la misma manera que hoy hacemos, si bien, desafortunadamente es un patrón de consumo que parece se está olvidando y hay que potenciar nuevamente.


Beneficios de la Dieta Mediterránea.

Diferentes estudios han demostrado que la dieta mediterránea es sinónimo de longevidad. Es decir, que las personas que llevan una alimentación con estas características tienen una esperanza de vida superior que aquellas que mantienen otros hábitos alimentarios.

También es importante señalar que las tasas de mortalidad debidas a la incidencia de cánceres y enfermedades cardiovasculares es mas baja en personas que siguen este estilo de vida. Así mismo otros estudios recientes la vinculan a indices mas bajos de enfermedades y alérgias respiratorias.
La relación específicamente, entre el cáncer de mama y la alimentación mediterránea es muy directa, ya que esta dieta disminuye los niveles de estrógenos endógenos, causantes del alto riesgo de padecer dicho cáncer.

El infarto de miocardio y la diabetes, son dos patologías, que pueden prevenirse mediante una alimentación sana como, por ejemplo, la mediterránea.
Los niveles de colesterol se reducen, y demás enfermedades oxidativas, bajan su incidencia gracias al consumo de aceite de oliva de manera diaria, el cual es el rey de esta dieta.


Principales ingredientes de la dienta mediterránea.

1. Abundancia de alimentos de origen vegetal: frutas, verduras, pan, pasta, arroz, cereales, legumbres y patatas

2. Consumir alimentos de temporada en su estado natural, escogiendo siempre los más frescos.

3. Utilizar el aceite de oliva como grasa principal, tanto para freir como para aderezar

4. Consumir diariamente una cantidad moderada de queso y yogur

5. Consumir semanalmente una cantidad moderada de pescado, preferentemente azul, aves y huevos

6. Consumir frutos secos, miel y aceitunas con moderación

7 . La carne roja algunas veces al mes

8. Consumir vino con moderación normalmente durante las comidas y preferentemente tinto

9. Utilizar las hierbas aromáticas como una alternativa saludable a la sal

10. Realizar alguna actividad física regular para hacer trabajar al corazón y mantener en forma nuestras articulaciones y nuestro tono físico

Más carbohidratos, frutas y verduras.

Los hidratos de carbono deben proporcionar el 50% del aporte energético total diario. Conviene que sean carbohidratos complejos (pastas, arroz, patata, pan y legumbres) y no simples (helados y bollería). Las frutas y verduras, ricos a su vez en fibra, nos aseguran las suficientes vitaminas y minerales

Las grasas o lípidos aportarán aproximadamente el 35% del aporte energético total. Se prefirirán las grasas de origen vegetal, (frutos secos, aceite de oliva) a las de origen animal. Una excepción es la de los pescados azules (caballa, atún, sardina …) porque es poliinsaturada y contribuye a prevenir problemas cardiovasculares.

- La ingesta de ácidos grasos saturados debería situarse por debajo del 10%

- La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados no debería ser superior al 8% del consumo energético

- La ingesta de ácidos grasos monoinsaturados debería proporcionar un aporte energético como máximo del 15%

Las proteínas aportarán el 15% de la energía total. Las proteínas ayudan a regenerar el tejido del organismo. La proteína de origen animal (huevos, leche, carne y pescados) es más completa que la de origen vegetal (legumbres y cereales). Sin embargo, los vegetales debidamente combinados (por ejemplo, lentejas con arroz) aportan una proteína de calidad similar a la animal, pero sin colesterol ni grasas saturada

Actualidad

Las zonas que engloban a este tipo de alimentación son las áreas de cultivo del olivo. Grecia, Oriente próximo, la península ibérica (España), Italia y los países balcánicos, todos rodeados por el gran mar Mediterráneo, son los países con condiciones climáticas óptimas para el cultivo y siembra de los ingredientes que forman parte de esta dieta y de allí su nombre.

La dieta mediterránea, es una fiesta para todos nuestros sentidos y para mantener un buen estado de salud. Pero siempre debe estar acompañada de hábitos de vida adecuados como una actividad física cotidiana y una actitud positiva.

1 comentario

  1. guido pasaje says:

    La verdad que es una dieta para tener en cuenta, me gustaria que se refieran al cuidado de la cara ante el sol

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