Las grasas son sinónimo de obesidad, colesterol, cáncer, etc. Sin embargo, algunas son necesarias. Nos referiremos a las que consumen las personas ovo-lacto-vegetarianas, lacto-vegetarianas.
Las grasas saturadas son las de origen animal, como la manteca, la que contiene el queso, la crema y la leche. Algunos vegetales también producen grasas saturadas, especialmente el coco. El cuerpo puede fabricar estas grasas, por lo que podemos evitar su consumo.
Las grasas poliinsaturadas se encuentran principalmente en los aceites vegetales. Deben ser incorporadas a la dieta.
Grasas monoinsaturadas: Se encuentran en el aceite de oliva, las nueces, las semillas y deben consumirse ya que estimulan la función cardíaca.
Ácidos grasos trans: Ojo con las margarinas. Éstas son las que los portan y son mucho más peligrosas que las grasas saturadas, sobre todo para el riego de enfermedades cardíacas. Es mucho más saludable consumir manteca.
Casi todas las grasas aportan casi la misma cantidad de calorías, y siempre es mucha: 100 grs. de patatas hervidas contienen apenas 76 calorías. Las mismas patatas si las comemos fritas, aportarán 253 calorías.
Alimentos de alto contenido graso: Galletitas y tortas de chocolate, manteca, margarina, mayonesa, huevo, patatas fritas y leche chocolatada.
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