La creencia de que la pasta engorda es falsa. La verdad es que todo exceso de alimento engorda. Los sobrantes de nutrientes se transforman en tejido adiposo, tanto las proteías y grasas en exceso, como los hidratos de carbono.
La diferencia está en que comiendo pan, pasta y otros cereales, es difícil superar las necesidades de nuestro organismo de hidratos de carbono. Por el contrario es muy facil pasarse en proteínas y grasas comiendo carne y otros producos de origen animal.
La pasta no engorda porque:
- 100 gramos de pasta, que es una ración abundante, contiene menos de 1 gramo de grasa. Por tanto, si prácticamente no contiene grasa, no puede producirla.
- 100 gramos de pasta conienten, como máximo, 72 gramos de hidratos de carbono (excluida la fibra), cuya cantidad representa menos de un cuarto de las necesidades de hidratos de carbono en una dieta equilibrada. Por tanto, si no hay exceso alguno de los mismos, no se transforman en grasa.
- 100 gramos de pasta aumentan con la cocción hasta tres veces su volumen en crudo, lo que representa un plato abundante, con un gran poder de saciedad, que satisface un buen apetito. Este poder de saciedad se ve aumentado por su alto conenido en gluten (carne vegetal) y por la fibra de la misma pasta y de las salsas vegetales. La pasta es de fácil digestión, pero de lenta asimilación, lo que retrasa el estímulo del hambre y el deseo de comer.
En conclusión, quien come pasta, come menos y no tiene hambre entre comidas. Así que no engorda.
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