La gran cantidad de calorías que tiene la bollería industrial es hoy por hoy el principal peligro para la dieta.Ofrece un rápido y poderoso aporte de energía y su alto contenido en azúcar y grasas saturadas es objeto, últimamente, de polémica.
En principio una dieta superior a 30 g por cada 100 g empieza a resultar excesiva. El último peligro descubierto son los ácidos grasos trans, que suben el nivel de lipoproteínas y también se sospeha que elevan los triglicéridos.
La conservación: empieza por tomar nota de la fecha de caducidad. Controlado este punto, es importante guardar los paquetes de bollería en un lugar oscuro y a salvo de la humedad.
Si se abre el envase de plástico por cualquier circunstancia, habrá que consumirlo rápido para que no se reseque, salbo que hayamos comprado un producto con envases individuales para cada pieza, una forma de presentación que se está generalizando entre las grandes marcas.
Por norma las marcas que no informan suficientemente sobre los ingredientes no son las más fiables. La información nutricional ha de estar en un lugar visibles.
¿Qué aportan las aguas minerales?
Leche de vaca, una buena fuente de calcio y vitaminas
Un huevo, un concentrado de vitaminas y minerales
El fitness para una buena condición física
Principios básicos de maquillaje