Alimenta tu piel. Unos sencillos cambios en la dieta diaria son suficientes para mejorar el aspecto de la piel y garantizar su salud.
Tomar pescado azul, agregar calabaza a los purés, convertir la zanahoria, el tomate y el huevo en los alimentos estrella de tus menús, hartarse de fruta, zumos, pasarse al arroz integral y tomar levadura de cerveza mantendrá la piel en excelente forma.
Los antioxidantes.
El tomate, la fruta y la verdura de hoja verde contienen gran cantidad de antioxidantes. Pueden frenar la acción de los radicales libres, empeñados en que la piel acuse el paso del tiempo. Así, una ensalada al día puede hacer, a la larga, más por nuestro aspecto que una limpieza de cutis al mes.
Las vitaminas.
Un plato de zanahoria, lechuga, tomate, alubias, huevo, anchoas, queso fresco y almendras, aliñados con aceite y limón, es un cóctel de belleza. Contiene vitaminas A, para la renovación celular; C, que produce colágeno; E, de acción antioxidante,y B para nutrir la piel.
Ácidos grasos.
Nutren la piel. En pescados azules, entre otros. El ácido oleico (en aceites de oliva) es el mejor hidratante.
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